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Filipinas ha vivido recientemente un gran terremoto de magnitud 6,1, que es sin duda una magnitud muy considerable y que por lo tanto se pudo sentir mucho en Manila. Por suerte Filipinas es un país muy acostumbrado y por ello las estructuras se encuentran bastante preparadas de cara a los terremotos. Fue un terremoto que no dejó víctimas mortales, algo que es muy buena noticia, sobre todo porque no suele ser habitual que los terremotos no dejen víctimas mortales, pero en esta ocasión ha sido un susto.

El temblor se pudo sentir durante unos segundos y después no hubo alerta de tsunami, por lo que es una buena noticia que simplemente sea un terremoto sin apenas consecuencias, aunque el susto habrá sido grande, debido a que los últimos antecedentes de Chile y de Haití, no son precisamente muy tranquilizadores, sobre todo porque últimamente la naturaleza está actuando con cierta brutalidad y los terremotos suelen ser muy intensos por lo general, generando mucho pánico y además dejando a muchas víctimas.

Después del terremoto, los filipinos de Manila simplemente volvieron a la normalida, sabiendo que el terremoto no fue gran cosa y que podría haber sido mucho peor. A pesar de que los filipinos ya están muy familiarizados con las catástrofes naturales, no es ciertamente muy agradable encontrarse con un gran terremoto y mucho menos recordar que hace algunas semanas se produjo un gran desastre en Chile y que puede volver a pasar en cualquier parte del mundo, como en Filipinas o en cualquier otro lugar.

Foto|Infobae