En Filipinas la Iglesia Católica sigue teniendo por desgracia un gran poder, tanto como para retirar del mercado un disco en el que había un tema titulado “Me gustan los gays”. Sinceramente da mucho asco tener que leer estas noticias en las que la Iglesia se cree Dios para censurar de manera tajante este tipo de canciones. Es simplemente un pensamiento antiguo y se creen que todavía siguen en la Edad Media. No se trata de gustos, sino de derechos de poder ser lo que cada uno quiera ser.

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Pensar en una institución como la Iglesia ya no es lo mismo que hace unos años, porque ha perdido credibilidad. Si existiera un Dios, seguramente todas estas personas que promulgan su palabra ya habrían sido castigados por no dejar vivir la vida a todo el mundo, por no respetar a los gays. Si existiera un Dios habría castigado a los pederastas con sotana, que por desgracia hay muchos. Si existiera un Dios seguro que querría igual a los gays que a las personas heterosexuales y no les vería como pecadores, porque no lo son.

Cada uno es libre de creerse el cuento de la Iglesia, pero muchos ya hemos descubierto el engaño, un engaño que se usa para limitar libertades, intentar conseguir dinero y por supuesto para aprovecharse de los niños menores. Es una pena que una institución como la Iglesia tenga un pasado, presente y futuro tan negros. Con esta nueva censura demuestran que se están quedando sin seguidores, que están abriendo los ojos y viendo que el mundo no fue creado por un Dios, como la Iglesia dice, entre otros tantos bulos.

Vía|Universogay